SILENCIO, CENSURA Y SIMULACIÓN.

POR MAURICIO BARRAZA

Silencio cuando se trata de desapariciones…

Silencio cuando se trata de masacres…

Silencio cuando se trata de corrupción…

Silencio cuando se trata feminicidios…

Silencio cuando se trata de aumentos a los impuestos…

Silencio cuando se disminuye el presupuesto a la educación…

Silencio cuando los de arriba explotan a los de abajo…

Silencio cuando se trata de bonos…

Censura a los debates entre diferentes ideologías…

Censura a la organización estudiantil autónoma…

Censura ante la protesta…y también ante la propuesta emancipadora…

Censura  a la discusión de temas “incómodos”…

Simulación ante lo “diferente”…

Simulación de “democracia”…

Simulación de “pluralismo”…

Simulación de “feminismo”…

Simulación al apoyo de la comunidad “LGBT”…

Simulación de “Autonomía” (sí, también del término “autonomía” de acuerdo a la Ley de la Universidad)…

Simulación de “competencia”…

Simulación de “Universidad Pública”…

Simulación de “apartidismo”… (*cuando las autoridades  de la universidad siguen “la línea” de un partido o de un gobernante inscrito y representante en un partido, el “apartidismo” de la universidad desaparece ¿Qué nuestras autoridades no se han dado cuenta del carácter determinante que le imprimen a la universidad, y más aún cuando la existencia de silencio, censura y simulación se hacen prácticas cotidianas?

Simulación de “inclusión”…

Simulación de “humanismo”…

Simulación de “transformación”…

¿Quiénes aman más a México? ¿Los que salen a protestar ante un llamado “oficial” o los que día con día intentamos alzar la voz, concientizar a través de la discusión libre e intentamos llegar a algún lugar emancipador?

¿Quiénes aman más a México? ¿Quienes reprimen, aunque sea a través de tácticas mañosas y un soft power, quienes censuran, quienes le tienen miedo a la organización estudiantil o los que son congruentes con sus ideales y no se dejan enganchar por las estructuras de poder tentadoras?

¿Quiénes aman más a México? ¿Los que se quejan de Trump pero que al mismo tiempo no toleran la diversidad cultural e ideológica porque tienden a alterar SU orden establecido?

Antes bien que a los estudiantes de la UAEM no nos llegó un correo institucional pidiéndonos que nos sumáramos a la dichosa marcha “Vibra México” aunque no sería de sorprender que a los trabajadores y administrativos de la institución se les pidiera acudir “voluntariamente”.

Llama la atención la cantidad de ropas universitarias que se aprecian en fotografías tomadas por algunos participantes; llama la atención la pronunciación de las autoridades de nuestra casa de estudios pidiendo a la comunidad estudiantil y a la sociedad en general acudir a dicha marcha. Recuerdo la falta de una postura clara y contundente ante los trágicos acontecimientos del 26 de septiembre de 2014, fecha en que desaparecieron 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa. Recuerdo también esa flacidez y silencio ante la huelga de ese mismo año de los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional cuando su grado iba a ser rebajado de ingenieros a técnicos, entre otras cuestiones. Recuerdo el silencio y la falta de crítica ante la masacre cometida en el estado de México en el municipio de Tlatlaya. Recuerdo una falta de postura crítica ante la disminución generalizada de presupuesto a la educación y a la ciencia y la tecnología. Recuerdo la permisión de la grabación de una novela simplona de televisa en las instalaciones de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, en donde por cierto, en un primer instante, se intentaba dar una imagen negativa de quien estudia sociología en una universidad pública; lo anterior con el pretexto de “promocionar” en horario estelar en televisa el sorteo “Gana UAEMéx”, en donde por cierto misteriosamente la mayoría de los grandes premios, se los llevó una sola persona. Recuerdo escuchar que a los profesores se les pidió tocar el tema de Ayotzinapa lo menos posible durante las aulas, y no dejar que los estudiantes ahondaran más en ello. Recuerdo que los DEBATES están PROHIBIDOS, según, entre estudiantes y maestros que disputen algún cargo en la estructura formal de la universidad; por lo menos en la Facultad de CIENCIAS POLÍTICAS Y SOCIALES. ¡Me gustaría ya no recordar tantas cosas! Porque me duele, porque la UAEM me importa, porque a la UAEM la quiero, porque la institución debería de trascender a las personas nefastas y las prácticas absurdas y mañosas; me duele porque la UAEM es mi casa y fue casa de mi familia, me duele porque quiero, me duele porque me importo; no critico ni denuncio ni por frustración, ni por rencor, no por odio…critico porque amo.

Y sí, vamos a derribar muros. Sí, vamos a unirnos en contra de la corrupción, vamos a unirnos en contra de la hipocresía, vamos a unirnos en contra de los nefastos quienes dirigen nuestras instituciones, nuestro país; vamos a unirnos en contra de los privilegios de unos cuantos. Vamos a unirnos en contra de la intolerancia, en contra del racismo, en contra de la violencia…empezando a mirarnos desde adentro.