REIVINDICACIONES

Por Mauricio Barraza
Fotografía: Greta Díaz https://www.instagram.com/gretadgv/

Definitivamente no puedo declararme “ecologista” o “ambientalista”. No puedo porque no sería muy coherente que digamos. Sigo utilizando hojas de papel que no siempre son recicladas, de la misma manera viajo en automóvil particular cuando tengo la oportunidad, cuando no la tengo viajo en transporte público mal regulado cuyo “humerío” contamina el medio ambiente. Así también utilizo bastantes productos de plástico o de sus derivados. Para acabarla de amolar tampoco soy vegano, al contrario consumo bastante carne y el huevo y la leche son de mis alimentos preferidos. También utilizo algunos cueros. Peor aún, en algún momento de mi vida fui taurino y asistí en algunas ocasiones a la Monumental Plaza de Toros México.

Aun así todo lo anterior no me impide sentir indignación cuando nuestros gobiernos favorecen más a las empresas privadas y proyectos, megas, grandes o pequeños, que involucren la tala de árboles o la degradación de nuestro medio ambiente. No me indigna el “progreso” o el “desarrollo” (por cierto, términos de izquierda que han sido apropiados por la derecha), me indigna el cada vez más creciente descaro de nuestras autoridades ante la explotación de la naturaleza en pro del dichoso “desarrollo”. Descaro que ha sido posible gracias a la permisión de la ciudadanía que permanece impávida ante esta situación.

Las causas de esta inacción de la ciudadanía pueden ser múltiples pero me asusta que una de ellas sea porque se conciben a sí mismos como ignorantes en el tema del ecologismo o el ambientalismo. Quizá nunca lo han estudiado, quizá nunca han recibido algún premio por su activismo a favor del medio ambiente y quizá por eso piensen que no son aptos para alzar la voz, protestar, comenzar a interesarse. Lo anterior no hace sino perpetuar la indiferencia y el conformismo además de alentar el descaro de nuestras autoridades. Así por ejemplo sucedería que alguien no podría identificar una actitud violenta contra una mujer por el simple hecho de no tener ningún estudio en materia de género, o sucedería que tampoco podría opinar en contra del machismo por el simple hecho de no conocer el feminismo.

Sí, efectivamente, los defensores del medio ambiente, o los defensores del feminismo (para continuar con el paralelismo) pueden caer en contradicciones al ser ellos mismos, y muchas veces sin percibirlo, perpetuadores de condiciones que van directamente en contra de estas ideologías, pero ¿cómo mirar si se nos critica al intentar abrir los ojos? ¿cómo aprender a debatir si se nos prohíben los debates? ¿cómo aprender a hablar si es “hipócrita” intentarlo cuando toda nuestra vida hemos estado callados porque no nos habíamos dado cuenta de que podemos hacerlo? ¿cómo ser feministas si se nos tacha de hipócritas cuando intentamos comenzar a “darnos cuenta”? Casi imposible.

El hecho de que en una ciudad como Toluca, la cual siempre se ha caracterizado por su apatía cuando de cuestiones de protesta social se trata, se estén realizando acciones en contra de un proyecto que pretende la tala de 120 árboles en la avenida más transitada de la ciudad es de celebrarse. La ocupación como forma de protesta, más aún la ocupación de un espacio público, es también de celebrarse. El hecho de que, y a pesar de que esta protesta haya sido convocada por un regidor de oposición de Toluca, la sociedad civil, los ciudadanos “de a pie” estén involucrándose como independientes en este movimiento en contra de la tala de árboles también es de celebrarse. Los políticos no están, en estos tiempos, para colocarse ninguna medalla, si se consigue alguna será meramente por la acción y organización de los “de a pie”.

Por último enfatizo en lo positivo que son la toma de conciencia, nunca tardía, y la organización para la resistencia. Por supuesto que queda muchísimo camino que recorrer, nos falta organizarnos para defender Xochicuautla, el Parque de los Venados, la Selva Lacandona, nuestros ríos, nuestros mares, nuestro aire, nuestra vida, nuestra dignidad. Nos queda aún seguir “tomando conciencia” más y más, poco a poco, para resistir y revolucionar.

Abajo y a la izquierda.

 

Fotos: Daniela Sandoval Alamo.

ENTRE EL MASOQUISMO Y EL FRAUDE

Por Mauricio Barraza

No se necesita ser “MORENO” para alzar la voz en contra del fraude, tampoco se necesita ser “pejezombie” ni mucho menos chairo, aunque si quienes protestamos somos llamados “chairos” yo no tengo ningún problema en declararme como tal.

A ocho días de que el sueño de alternancia política de más del  65% del electorado mexiquense se convirtiera en pesadilla que ha de durar (otros) seis años, reflexiono a través de la palabra escrita y comparto mi pesar con quien se interese.

Vamos aclarando unas cuantas cuestiones… Una de las más importantes ya fue mencionada en el primer párrafo.

El fraude en las pasadas elecciones no aconteció sólo y a partir del domingo 4 de junio, sino comenzó a acontecer desde el momento en que “las estructuras” del priísmo comenzaron a repartir dádivas, llámense despensas, utilitarios o quinientos pesitos, a los más necesitados y a quienes obscenamente se dejaron consentir.

El fraude se estaba llevando a cabo mientras en las “casas de campaña” o en los “cuarteles” se empezaron a planear las estrategias a seguir para el día de la elección.

 El fraude se llevó a cabo al arrojar cabezas de cerdo fuera de la sede municipal del rival más fuerte y por tanto más temido.

El fraude se llevó a cabo al meter miedo en la población menos informada e instruida en temas políticos al comparar a AMLO con Maduro –otra vez la burra al trigo-, a MORENA con la Revolución Bolivariana.

El fraude se llevó a cabo al robar las urnas de algunos municipios. También al secuestrar a algunos representantes de casilla del Movimiento de Regeneración Nacional.

 El fraude se llevó a cabo al engañar a la gente con el dichoso “salario rosa”, que de salario no tiene nada y que de lo “rosa” se desprende el reforzamiento de estereotipos de género. No tiene nada de salario porque de serlo tendría que ser por lo menos mínimo, como lo marca la ley, y bueno…el pago a las “mujeres amas de casa” sería de $20 pesos diarios (un dólar diario). Por cierto de esta medida 100% populista no nos dice nada el exrector de la Universidad Autónoma del Estado de México, Jorge Olvera, quiene en fechas recientes nos ha ilustrado con su moralismo en sus artículos publicados en el periódico MILENIO. Con todo respeto Doctor, su “lamebotismo” da pena, hasta hace algunas semanas consideraba que aún le quedaba algo de progenitora.

El fraude se llevó a cabo cuando el gobierno estatal dispuso a miles de sus servidores públicos para aceitar la maquinaria priísta durante las elecciones.

El fraude se llevó a cabo cuando…. podría seguir así durante todo el artículo pero quiero acabar pronto.

Las preguntas del millón, ¡Ah cómo me gustaría entrevistar a un priísta! (sobre todo de los jóvenes, a quienes todavía les doy el beneficio de la duda para que se corrijan. Los mayores ya están bien adiestrados y alienados, no sé si haya esperanza)… retomo, las preguntas del millón ¿qué piensan los priistas sobre este fraude? ¿Sus conciencias están tranquilas?  ¿Están conscientes de todo el cochinero o de plano ya no pueden ver más allá de su afiliación partidista? Si lo ven ¿por qué lo aceptan? ¿No les pesa la moral? ¿Qué sienten al festejar un triunfo bajo estas circunstancias? ¿Después de esto seguirán siendo priístas? ¿Por qué? ¿Les hubiera gustado vivir en la Edad Media o sólo les gustan genuinamente las dinastías quasi monárquicas como las de los Del Mazo en el estado de México?

Al Instituto Nacional Electoral y al Instituto Electoral del Estado de México les preguntaría ¿Todas estas razones de fraude, expuestas aquí en los párrafos anteriores, quedan fuera de su “jurisdicción”? Si su respuesta es afirmativa, dolorosamente no me quedará más que citar a López Obrador: ¡“AL DIABLO CON SUS INSTITUCIONES”! Si su respuesta es afirmativa, es decir si el INE y el IEEM no pueden hacer NADA en contra de la compra del voto, de la repartición de despensas y utilitarios, del amedrentamiento de quienes representan a la oposición, del robo de urnas y de todas las miles de irregularidades durante el proceso electoral; estamos ante un Instituto obsoleto, inservible para la democracia mexicana. Si por el contrario su respuesta es negativa y efectivamente pueden hacer “algo”… ¡pues háganlo!

Algunas consideraciones:

Considero necesaria la implementación de la segunda vuelta electoral, es decir una reforma electoral y, por qué no, hasta política. No es posible que sea quien sea gané una elección y represente, en democracia representativa, a su pueblo con menos de un 50% de aprobación en las urnas. Alfredo Del Mazo llegará a la gubernatura del estado de México aún y cuando más de un 65% de los ciudadanos que votamos no lo elegimos a él… absurdo.

¿No se les hace que el papel y el lápiz ya están quedando obsoletos en cuestiones electorales? ¿No sería mucho más eficiente un sistema electrónico y casi 100% confiable para la cuenta de los votos?

Creo que el voto debería de ser realmente obligatorio. La indiferencia o la pereza de algunos ciudadanos nos afectan a todos a la hora de los resultados.

Es absurdo que quien obtenga más votos obtenga, para la próxima elección, más recursos. El de arriba siempre estará arriba y el de abajo tendrá que arreglárselas en condiciones económicas inequitativas… ¡Ah, que así funciona en el mundo! ¿verdad?

Los “partidos satélite” están demás. Son una plaga, chupan recursos públicos y viven de favores de sus amos. Volvemos a la reforma política y electoral.

MORENA aunque no ganó la gubernatura ni en el estado de México ni en Veracruz el año pasado, salió “muy ganón”. El capital político que ha logrado alcanzar en menos de tres años de existencia es impresionante. Para evitar que venza en los comicios del próximo año, López Obrador tiene que cometer un error gigantesco o el fraude tendrá que ser el más grande de la historia.

Por mientras la gran mayoría de los mexicanos no queremos más PRI. Ya estamos hartos de tanto cinismo, corrupción, populismo, mentiras, asesinatos, feminicidios, represión, cooptación, descaro… en resumen y para no extenderme más ¡Ya estamos hartos del PRI!

Abajo y a la izquierda.