LA VIGENCIA DEL EZLN: A 25 AÑOS DESPUÉS

POR: MAURICIO BARRAZA

Uno de los primeros recuerdos que tengo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional es cuando, en marzo de 2001, la “marcha del color de la tierra”, encabezada por el legendario Subcomandante Marcos, llegó al zócalo en el corazón de la Ciudad de México, con una plaza totalmente abarrotada de simpatizantes que llevaban mantas con mensajes de apoyo: “Bienvenido EZLN”, “Nunca más un México sin nosotros”, y el rostro cubierto del Subcomandante estampado en miles de carteles y camisetas. Recuerdo a los medios, inciertos y expectantes, comentando el evento. Mi familia escuchaba la radio a la hora de la comida y mi abuelo lanzó un comentario del estilo “ahora sí ya nos cargó la chingada”, con palabras mucho más moderadas pero que demostraban su inquietante preocupación por las posibilidades de tal evento.

Como mi abuelo, la mayoría de nosotros no entendemos lo que representa ni el zapatismo ni el EZLN. Pensamos que “Marcos” es un lacayo de Salinas de Gortari, que los zapatistas son unos cobardes terroristas que no se atreven a mostrar la cara, que son unos marginados; y esto si recordamos que existen, si no los hemos olvidado, porque parecería que los pasamontañas ya han pasado de moda.  Algunos incluso piensan que el Sup ya murió, como uno de mis tíos quien mientras yo veía en YouTube la brillante entrevista que Julio Scherer le hizo a Marcos, me preguntó “¿a poco todavía vive ese güey?”.

La cuestión es que, en efecto, y con la efervescencia de “la cuarta transformación”, nos hemos olvidado de la lucha histórica del EZLN, quien desde su concepción en 1983 y su posterior irrupción en el ámbito público hace exactos 25 años, ha dado la que es, quizá, la lucha más importante en México en contra del capitalismo y del neoliberalismo, y quien desde sus bases, abajo y a la izquierda, ha buscado hacer posible un mundo donde quepan muchos mundos, luchando contra la exclusión, la explotación, el racismo y el olvido.

La vigencia de las luchas del EZLN es innegable en un México que transita de 36 años ininterrumpidos de gobiernos y políticas de derecha y neoliberales a un México con un gobierno izquierdista-moderado pero que no abandona el modelo de desarrollo y progreso capitalista, si bien lo matiza. Las luchas del EZLN no dejan de ser vigentes en un país racista, clasista y en donde parece estar agrupándose una derecha ultraconservadora como respuesta al gobierno de López Obrador. Sin embargo, en un primer momento, la oposición zapatista será en contra de los proyectos de este último, tales como el tren maya, la siembra de un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables, y el proyecto transístmico de desarrollo que pretende conectar, a través de un corredor industrial al Itsmo de Tehuantepec y el Golfo de México.

Algo que debemos entender es que la lucha del EZLN no es contra un gobierno u otro, sino contra un modelo deshumanizante capitalista y neoliberal, necrófilo.

Los zapatistas y el EZLN son indígenas, mujeres y hombres, marginados que se rebelaron hacen 25 años precisamente en contra de esa marginación, contra la explotación, contra el racismo, contra el olvido, contra todo un sistema político y económico, contra una falsa idea de progreso y de primer mundo. Usan pasamontañas no por ser cobardes ni terroristas, sino para que en el anonimato hable un solo corazón colectivo, todas y todos los zapatistas son iguales real y simbólicamente, todos y todas con los mismos rostros de dignidad rebelde.

A 25 años, el EZLN continúa siendo una esperanza en un mar de desolaciones en mundo regido por el gran capital y un modelo de “vida” deshumanizante, y a su vez es quizá la única oposición real, sólida y legítima del nuevo gobierno de López Obrador.

¡Que viva el Ejército Zapatista de Liberación Nacional!

A 50 AÑOS DE MÉXICO 1968

POR: MAURICIO BARRAZA

Ya se ha escrito casi todo sobre el movimiento estudiantil de 1968, poesía, literatura, artículos académicos y científicos, análisis, crónicas, guiones cinematográficos, en fin; los mismos protagonistas de aquel verano caluroso, festivo, cálido, protagonistas también de un otoño en donde se marchitaron algunos sueños, han escrito los textos fundamentales (e insuperables) de primera mano, de aquel movimiento estudiantil. Los líderes del movimiento, Luis González De Alba y “Los días y los años”, Gilberto Guevara Niebla, recientemente Pablo Gómez y Joel Ortega; los maestros, testimonios de Fausto Trejo, José Revueltas y “México 68: Juventud y Revolución”; participantes directos e indirectos, Elena Poniatowska y “La noche de Tlatelolco”, Carlos Monsiváis y Julio Scherer, “Parte de Guerra”; Rosario Castellanos y su “Memorial de Tlatelolco”. Qué más se puede y quién más puede escribir de la manera como todos los testigos anteriores sobre el movimiento del 68.

Hoy escucho y leo a los jóvenes de alrededor de setenta años y me es muy difícil segurar las lágrimas que quieren correr por mi rostro al conocer sus testimonios, sus sentires, sus dolores, sus rabias, sus nostalgias, sus pérdidas. Me es imposible no emocionarme al verlos marchar, tomando las calles, aún a 50 años después de aquel magnífico y terrible año de 1968. Su vitalidad me asombra, también su perseverancia. Ellos no quieren conmemoraciones, ni monumentos, ni banderas a media asta, ellos quieren justicia, ellos quieren  verdad. Porque después de medio siglo los responsables directos e indirectos de la masacre del 2 de Octubre y de toda la represión alrededor del movimiento estudiantil siguen impunes. Porque después de medio siglo el número de muertos y de desaparecidos sigue siendo una incógnita, así como los nombres de quienes ordenaron y perpetuaron tal y brutal represión.

Quien quiera conocer más sobre el México de 1968 ahí están los testimonios de primera mano que han dejado escritos los líderes del movimiento, los integrantes del Consejo Nacional de Huelga, de los Comités de Lucha, de las Brigadas estudiantiles; la lectura y reflexión de estos testimonios es imprescindible.

Ya se ha escrito casi todo sobre el movimiento estudiantil de 1968, a nosotros, los jóvenes de 2018 nos queda recordar, no olvidar, mantener viva la memoria porque a decir de John Berger, la memoria entraña cierto acto de redención, lo que se recuerda ha sido salvado, lo que se olvida ha quedado abandonado. A nosotros, los jóvenes de 2018, aunque nos cueste nos queda no llorar ante el recuerdo de los masacrados y los desaparecidos, sino más bien luchar por las mismas razones por las que lucharon los jóvenes de 1968, por un país  justo, libre y democrático. No llorar, luchar. Eduardo Valle Espinoza, el Búho, del CNH, le relata a Elena Poniatowska: Dos o tres sollozos de algún compañero o compañera se escucharon y recuerdo haber oído “No llores, este momento no es para llorar, no es para lágrimas: es para grabárselo a fuego en lo más profundo del corazón y recordarlo para los momentos en que tenga que pagarlo quien deba pagarlo”.

Entonces luchemos con el corazón, con el recuerdo de nuestros compañeros del 68, por el México que anhelaron ellos y por el México que anhelamos nosotros.

NOSOTROS LOS CHAIROS

POR: MAURICIO BARRAZA

Nosotros los chairos alzamos la voz, algunos irreverentes, otros un poco más “educados”; algunos escribimos poemas, otros nos morimos siendo periodistas; algunos usamos el espacio virtual para “manifestarnos”, otros ocupamos el espacio público; algunos somos artistas, otros somos políticos; algunos somos teóricos, otros somos activistas; ninguno de nosotros estamos conformes. Ante las condiciones que imperan en nuestra realidad más inmediata, condiciones de desigualdad, realidades de pobreza, un país atascado de corrupción, explotación, marginación; todo ello solapado por un modelo económico capitalista-neoliberal que desecha a quien no puede consumir; ante tales condiciones nos es imposible estar conformes.

Hace una semana, el glorioso 1º de julio de 2018 millones de chairos salimos a ejercer nuestro de derecho del voto (“glorioso no sólo por la victoria del candidato de “izquierda”, sino también porque el PRI obtuvo los peores resultados electorales de su historia). Alrededor de 30 millones de “ciudadanos” (de acuerdo a la concepción legal del término establecida en la Constitución) votamos por un cambio político, económico y social. Fuimos 30 millones los que votamos por Andrés Manuel López Obrador, y no solamente lo hicimos en nuestro nombre sino también en el de otros que aún siendo ciudadanos no pudieron votar porque aún no cubren los requisitos legales necesarios, hermanos, primos, sobrinos; y de la misma manera votamos por nuestros hijos que aún no nacen y en nombre de nuestros abuelos y familiares que ya partieron… votamos por México.

Quizá algunos otros chairos, los más chairos, no votaron. Y no lo hicieron porque sus experiencias y sabidurías les han demostrado que “podrán cambiar el capataz, los mayordomos y los caporales, pero el finquero sigue siendo el mismo”. A los chairos más chairos, todo mi respeto. Compartimos las luchas y los objetivos aunque, por el momento, las tácticas no sean las mismas.

Los que sí votamos y lo hicimos por “Don Andrés Manuel”- como el empresario Juan Pablo Castañon se refirió en una entrevista al presidente electo- tenemos una gran responsabilidad de velar  que nuestro voto sea efectivo, es decir, que la confianza depositada en el peje no sea en vano. Los chairos no dejaremos de ser chairos porque tenemos a un presidente aparentemente chairo. Al contrario, muchos de nosotros quizá nos radicalicemos, nos volvamos más exigentes, más agudos. Protestaremos, como hemos protestado siempre, ante la represión, ante las injusticias, ante la corrupción, ante el cinismo, ante la explotación, ante las falsas promesas… a través de nuestro voto NO regalamos un cheque en blanco.

Las consecuencias de dicha votación que le ha dado un triunfo avasallador  a MORENA no se han hecho esperar. A partir del mismo 1º de julio, nosotros los chairos, fuimos testigos del destape de una camarilla de seres que, a pesar de su carácter evidente, hasta antes de la victoria de AMLO mantenían sus formas “institucionales”. Me refiero a todas aquellas personas que inmediatamente después del triunfo del hoy presidente electo comenzaron a llamar a todo aquel que hubiera votado por López Obrador, “ignorante”, “naco”, “irracional”, entre otros berrinches. Sostienen, a la fecha, que “ganó la ignorancia”, que “ahora sí, vamos a estar como en Venezuela”, incluso uno que otro llegó a sostener que deberíamos adoptar el sistema estadounidense dado que “no puede valer lo mismo un voto de Oaxaca que otro de Nuevo León”, exclaman que “¡cómo es posible tener un presidente que no sabe hablar inglés y que acabó la carrera en catorce años!”. Aseveraciones de personas que se retratan clasistas, racistas, faltas de noción humana y social. Personas a quién la sabiduría digital y popular se ha encargado de colocarles el mote de “neochairos”.

Un “neochairo” es una persona que “defiende al capitalismo y las políticas neoliberales en contra de las ideologías de izquierda, pero a quien se le atribuye una falta de dominio de los medios de producción que dice defender. Es también un ser que se autosatisface con sus actitudes de derecha”¹ y que piensa que el cambio está en uno mismo. Como consecuencia de lo inmediatamente anterior piensa que los pobres son pobres porque quieren. Está en contra del asistencialismo y de prácticamente cualquier política social. Tiene por gurú a Ricardo Alemán y por archirrival a Andrés Manuel López Obrador. De sus votantes sostienen que no terminaron la secundaria. Eventualmente piensa que, con AMLO en el poder, México se convertirá en Venezuela del Norte. Todos quienes no piensen como él representan a la ignorancia. El neochairo vigilará el actuar del Presidente electo de la República, aunque nunca antes haya desempeñado esta función. Es el antagónico del chairo, del que piensa que es ignorante y perezoso”.

Así, nosotros los chairos nos vemos obligados, ahora más que nunca, a ser críticos no solo con los intolerantes clasistas y racistas, con los priístas y panistas sobrevivientes al tsunami, sino críticos con el nuevo gobierno que ha de tomar posesión el 1º de julio y sobre todo con nosotros mismos. No permitamos la proliferación de ideologías que incitan al odio y a la violencia de cualquier tipo. ¡Reivindiquemos el chairismo! No abandonemos el contacto con la realidad, no abandonemos a los más vulnerables, a los históricamente marginados, hagamos que los chairos que llegarán al poder no dejen de mirarlos. Combatamos la discriminación, el racismo, el clasismo, el fascismo, la ignorancia, el rencor, en resumen el “neochairismo”. Apoyemos y defendamos cuando haya que hacerlo y critiquemos y opongámonos cuando sea necesario.

¡Chairos del mundo uníos!

 

 

 

 

 

Foto: María del Rosario Piedra
¹La definición de “neochairo” está basada en lo publicado en twitter por @a_mldz el día 06 de julio de 2018

QUERIDOS PRIÍSTAS

Por: Mauricio Barraza

Tengo “amigos” priístas, es imposible no tenerlos. Vivo en el Estado de México, en el valle de Toluca, cerquita de Atlacomulco. Estudié Ciencia Política en la Universidad Autónoma del Estado de México, la universidad priísta por excelencia. De ahí surge buena parte de la élite priísta local. Tuve maestros priístas, compartí clase con militantes juveniles del PRI, asistí a sus “mitines”, hice campaña a favor del PRI en 2012 cuando nuestro ex gobernador, Enrique Peña Nieto, se lanzó a la presidencia de la República. Contribuí a su victoria, me declaro culpable. Tengo familia priísta, imposible que no lo sean, nacieron en el Estado de México y “les gustó” la política, han vivido una vida de privilegios gracias “al partido”, han podido contribuir ayudando económicamente a otros miembros de la familia “gracias al partido”. Yo mismo tuve privilegios (o tengo) “gracias al partido”. El problema es ¿a costa de qué y de quiénes mi familia y yo hemos tenido esos privilegios?

Si en el país en general es difícil ser “oposición”, en el Estado de México es casi imposible. Si no sufres una especie de “bullying” político y desacreditación (parecería que ser “chairo”, ser “izquierdoso” son atributos negativos) sufres rechazo cuando bien te va, cuando no, hostigamiento y represión. Todo ello lo he padecido, y eso que mi oposición básicamente consiste en expresar mi desaprobación radical al PRI y sus implicaciones, así como mostrarme crítico y serle fiel a mi ideología que se encuentra “abajo y a la izquierda”.

Sin embargo y a pesar de ser mexiquense me cuesta trabajo entender la lógica de los priístas. Sobre todo de los priístas “ilustrados”, aquellos que tienen la oportunidad y el privilegio de conocer y reflexionar la historia del país y del propio partido, aquellos que tienen la posibilidad de estudiar el derecho, la política, la economía y la sociedad; los que, elitistamente se supondría, tienen una mayor cultura política. Podría intentar “aplicarles” la Pedagogía del Oprimido, de Paulo Freire, explicando que los seres humanos aspiran a ser el modelo de persona que ven en los opresores para dejar de ser oprimidos, por lo menos para dejar de sentirse como tales, pero una parte de mí se niega a reconocer su imposibilidad de percatarse de su propio pecado.

Ser priísta debería ser una loza muy pesada. ¿Cómo cargas con una historia repleta de corrupción, represión, asesinatos, enriquecimientos ilícitos, impunidad, muerte? Hoy en día existe la compra del voto, la recopilación de copias de credenciales de elector, los programas sociales condicionados. Hoy en día, “el partido”, abusa de las condiciones de pobreza y marginación de millones de mexicanos para dar “apoyos” que lavan su consciencia y lo hacen ver como un partido generoso, solidario con la gente. Si el PRI fuese realmente solidario y generoso buscaría revertir las condiciones sociales y económicas que tienen sumida a más de la mitad de la población mexicana en la pobreza. Si el PRI fuese realmente solidario y generoso buscaría alejarse de políticas económicas neoliberales que desprecian a los marginados y favorecen a quienes pueden consumir significativamente. Pero el PRI no es “realmente” generoso y solidario. El PRI corrompe, privatiza, mercantiliza, asesina, desaparece, copta, ciega.

Frases como “el PRI te da de comer, lo mínimo que puedes hacer es darle un voto”, “el PRI ayudó a construir el México de hoy, y no estamos tan mal”, “hay que ser agradecidos con el partido”, “México no sería lo que es sin el PRI”, todas ellas las he escuchado una y otra vez, como si fueran máximas priístas para justificar su existencia, su persistencia y su perpetuación.

Tengo “amigos” y familiares priístas. Y este texto se lo escribo a ellos. ¿Cómo pueden vivir en paz siendo priístas? Es una pregunta legítima y se las hago porque no conseguí aguantar la carga moral y ética que implica ser priísta. Más bien, no conseguí renunciar a ni a mi ética ni a mi moral. Una campaña repartiendo despensas y “comprando” el voto por quinientos pesos me fue suficiente. Unos cuántos eventos “masivos” viendo el abuso del PRI hacia las necesidades de la gente humilde me bastó para huir sin jamás querer volver. ¿Ustedes de qué no se dan cuenta? ¿Ustedes por qué siguen ahí? ¿Será acaso que saben que si se atreven a despertar la cruda moral será tan grande que no podrán continuar viviendo en paz con ello, o de plano sólo ven a la política como una mera fuente de ingresos para darse sus “pequeños lujos”? ¿Será que no se atreven a cuestionarse a sí mismos, o será que creen que no tienen nada que cuestionarse?

Y a mis “amigos” y familiares que no son priístas pero que votan por el PRI… ¿Y ustedes… qué?

DEFENSA DE LA INTOLERANCIA

Por: Mauricio Barraza

 

Una tarea que nos debemos de dar es la de discutir, analizar y entender el término “tolerancia”. Y es que en días pasados hice una publicación en mi muro de facebook que hirió algunas susceptibilidades. En ella les pedía a mis contactos que me eliminaran de su lista de “amigos” si es que iban a votar por “El Bronco”:

“A todos mis “amigos” que pretendan votar por “El Bronco” háganme el favor de eliminarme de su Facebook. No puedo mostrarme tolerante ante tendencias claramente fascistas como las que este personaje representa, así como tampoco quiero tener nada que ver con quienes apoyen a este candidato. ¡Mochar manos! ¡Pena de muerte! ¡Que los pobres son pobres porque quieren! ¡Militarización de las preparatorias! ¡Machismo y homofobia! ¡Firmas y financiamiento ilegal! No tengo estómago para ello”.

Muchos me tacharon de intolerante, me dijeron que yo no era poseedor de la verdad absoluta, que no podía hacer que todos pensaran como yo, incluso me reprimieron el “odiar” a quien piensa distinto. Francamente no entendí sus reproches. Es obvio que no poseo la “verdad absoluta”, jamás di a entender ni explícita ni implícitamente que quería que “todos” pensaran como yo y el sentimiento del odio exagera en demasía la intención de mi publicación. El único motivo de esta última era purgar mi facebook de “amigos” que mediante sus publicaciones alientan una ideología que me parece peligrosísima para México y para cualquier sociedad en cualquier parte del mundo.

Si yo fuera brasileño haría exactamente la misma publicación para aquellos “amigos” que apoyaran a Jair Bolsonaro. Si yo fuera francés la haría para aquellos que suscribieran las ideas de Marine Le Pen. Si fuera holandés la haría para los votantes de Geert Wilders. Si fuera Estadounidense la haría para quienes votaron por Donald Trump. Pero soy mexicano, y me siento obligado a pintar mi raya con quienes piensen apoyar a un candidato cuyas propuestas van de mochar manos a los corruptos, militarizar la educación media superior a acabar con las políticas sociales, y cuyas declaraciones van desde “nadie quiere a una niña gorda”, “mi caballo come menos que mi vieja” a “son pobres porque son flojos”.

“El Bronco” puede parecer gracioso, pero si simplemente lo tomamos como un mero payaso y descuidamos las implicaciones de sus declaraciones, podemos ver surgir en México a una gran cantidad de “fascistas de closet” que aprovecharán estas ideas para canalizar las frustraciones que un sistema fallido nos ha traído a casi todos. Por lo menos a “los de abajo”.

Francamente me aterra que Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón tenga eco en millones de mexicanos. Pero tampoco es algo que me sorprenda. Es obvio que ante el sabido cinismo, desfachatez, más que probada corrupción y una pesadísima loza histórica que carga el PRI; ante la incapacidad, los muertos, las traiciones y los intereses elitistas que representa el PAN; y ante la falta de contundencia, el miedo y el rechazo que le han generado a la figura de Andrés Manuel López Obrador y a MORENA, surja una figura igual o más populista que todos los anteriores pero con ideas más radicales que le hacen una invitación tentadora al fascismo.

Parece que para los mexicanos no hace parte de nuestro imaginario el convivir con una ideología de este tipo en épocas modernas. Claro que también el PRI y el PAN tienen lo suyo, sin embargo su aparente “institucionalidad” les hace disimularla y con ello se cohíben los protofascistas, se hacen de la vista gorda, o de plano ignoran esta ideología, no la viven. Una ideología que apela a los más salvajes sentimientos humanos, al odio hacia lo diferente, popular intrínsecamente, que detrás de un falso amor y una exaltación a la nación esconde su verdadero interés que es perpetuar los privilegios de las élites y con ellas perpetuarse en el poder. El problema de “El Bronco” es que es explícito y cínico bajo un discurso fascista. Y lo explícito gusta, se vive, se sabe, genera morbo… y los mexicanos somos morbosos. Y además de morbosos también estamos ávidos de un cambio, necesitados de un respiro ante tanto sofoco de quienes han permanecido en el poder durante siglos.

Pero ojo. Así como “El bronco” es combustible para el fascismo también lo es, e incluso en mayor medida, que López Obrador, de resultar electo presidente, falle con su encomienda y se convierta en uno más de “la mafia del poder”.

Cuando se pide tolerancia habrá que preguntarse hacia qué o hacia quién se está pidiendo. Así nos podemos preguntar ¿Podemos ser tolerantes ante las medidas deshumanizantes de Donald Trump de separar a niños migrantes de sus familias y mantenerlos en jaulas como si fueran animales? ¿Se puede pedir tolerancia ante el ataque desmedido de Daniel Ortega contra estudiantes nicaragüenses en pie de lucha? ¿Se debía ser tolerante ante el discurso de odio de los nazis en la Alemania de los años 30? ¿Se puede ser tolerantes con los neo-nazis? ¿Se debe ser tolerante con los feminicidios y sus causantes como el machismo y la misoginia? ¿Se debe ser tolerante ante la discriminación que sufren las personas homosexuales? ¿Se debe ser tolerante con quién reproduce discursos machistas, homofóbicos, con claras apologías a la violencia?

¡SÍ A LA REFORMA DE LA UAEM!

Por: Mauricio Barraza

La Universidad Pública es una institución fundamental para la comprensión y la transformación de nuestra realidad, así como de los desafíos que se nos presentan como sociedad y como seres humanos en un mundo en donde las condiciones sociales y humanas son cada vez más atroces derivadas de un culto a la producción y al consumo irracionales. Producción de conocimientos y técnicas hiper especializadas, útiles a una lógica mercantil en donde lo que importa son las ganancias que este conocimiento y que estas técnicas puedan generarle a quienes siempre se han sentido y quienes han actuado como los dueños de la voluntad humana. Producción de necesidades imaginarias de consumidores enajenados, bombardeados de una ideología neoliberal que cada vez más acentúa, “voluntariamente a fuerzas”, las desigualdades sociales, económicas y humanas.

La Universidad se inscribe dentro de todas las instituciones sociales como una que, se supondría, incentiva la reflexión y el actuar críticos. Sin embargo, es un error separar a la universidad del contexto político, económico y social, como si fuese un islote mágico en donde nada pasa al mismo tiempo en el que todo acontece. Para que quede más claro, la Universidad Pública guarda una correlación estrechísima con la sociedad a la que pertenece. Y así como la sociedad es controlada y gobernada, la universidad también lo es. Esta correlación no sólo es lógica sino también obvia cuando recordamos que la mayor parte del presupuesto de la Universidad Pública depende de la voluntad estatal y federal. Si a lo anterior le sumamos que los actores políticos de quienes depende dicha “voluntad estatal y federal” defienden “intereses mayores” económicos, políticos y sociales, dictados por instituciones globales con una ideología neoliberal, tales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, con fines de incentivar el libre mercado, entonces es fácil deducir que las tareas, la estructura, el gobierno y las políticas universitarias estarán encaminadas a mantener el estado de las cosas, a mantener la ideología y la acción neoliberales.

¿Y la crítica y la reflexión que se suponen inherentes al quehacer universitario, en dónde quedan?

Cualquier reflexión y acción encaminadas a la crítica severa del sistema económico capitalista-neoliberal y de sus consecuencias quedan limitadas, cuando menos simuladas. Esto se acentúa aún más en las universidades estatales, en donde el encargado de la política estatal es algún partido o actor político comprometido con este sistema. Cabe aclarar que muy probablemente los encargados de las políticas universitarias, estatales, e incluso las nacionales, no tengan conocimiento teórico alguno sobre el sistema al que le están siendo funcionales, sino más bien actúan por inercia y, sobre todo, porque saben que serán bien recompensados, ya sea de manera económica, de manera política, o bien gozando de una impunidad necesaria.

Así, a través del control, casi discrecional, del presupuesto y los recursos de las universidades y de los intereses políticos y económicos de quienes dirigen tanto la universidad como el país, la institución universitaria queda sujeta a una serie de disposiciones que parecen rebasarla contundentemente. Por lo anterior la crítica y la reflexión inherentes al quehacer universitario desaparecen, son limitadas, cuando menos simuladas, y, más bien, reemplazadas por una “inevitable” adaptabilidad de la universidad a su contexto, aunque este sea terrible y aunque esto signifique un paso más para la muerte de la publicidad de la universidad.

La Reforma a la Ley de la Universidad Autónoma del Estado de México obedece a esta condición de adaptabilidad. La crítica hace mucho que fue sofocada, y la reflexión, limitada. La UAEM, en su parte directiva, administrativa y de gobierno, nunca se ha caracterizado por hacerle frente críticamente a las condiciones sociales en las que se encuentra el estado de México, y el país en general. Más bien se ha posicionado como una institución que antepone los intereses económicos y políticos de una élite a los intereses sociales de una mayoría. Alejada de la sociedad y cercana a los políticos priístas del estado simula apertura y democracia, cuando en realidad lo que existen son barreras físicas y simbólicas que la separan de la ciudad y sus habitantes a quien se debe, así como una falsa democracia en sus procesos internos de toma de decisiones y de elecciones de directivos, y también un hostigamiento a las voces críticas de los diversos sectores de la comunidad universitaria.

Bajo el pretexto de modernización,  innovación y homologación con las leyes estatales y federales se pretende una adaptación a las exigencias del mercado y del modelo económico neoliberal. Quienes sostengan lo contrario son cínicos o desconocedores del tema.

Bajo el pretexto de sobreponerse a la crisis financiera en la que se encuentra la educación pública, y más específicamente la educación pública universitaria, la Reforma a la Ley de la UAEM busca un autofinanciamento a través de la prestación de servicios, instalaciones, estructura, etc; lo que más bien significa una mercantilización de la universidad. En este mismo tenor la reforma busca la posibilidad de incluir capitales privados en la institución, lo que sería debatible si no fuera por la incapacidad de rendir cuentas y ser transparentes en el manejo de sus finanzas ante escándalos probados de corrupción como “la estafa maestra”.

La Reforma busca que la contraloría universitaria no dependa directamente del rector, sino del consejo universitario, lo cuál sería muy positivo si el consejo universitario no estuviera totalmente cooptado, si sus sesiones fueran abiertas y sus votaciones no fueran a mano alzada.

La incorporación de un lenguaje incluyente en la Ley y la figura de la Defensoría Universitaria en esta Reforma, serían positivas, sino fueran simplemente una simulación. El acoso por parte de profesores, directivos, y administrativos hacia mujeres universitarias es una práctica constante que casi nunca tiene consecuencias y que muchas veces sucede bajo el amparo de las autoridades de la universidad. También habría que cuestionarse el número de mujeres que ocupan cargos directivos de alto nivel en la administración de la UAEM.

La Reforma habla de democracia, pero en la práctica, los últimos tres rectores han llegado a su cargo como candidatos únicos, bajo el pretexto de la “unidad”, cuando es bien sabido que quienes intentan competir son amedrentados de las más diversas formas.

En fin.

A pesar de todo lo anterior sostengo que es necesaria la Reforma a la UAEM. Pero no la simulación de Reforma que propone el rector en turno. Es necesaria una reforma de fondo. Que elimine las figuras y cotas despóticas de poder dentro de nuestra universidad, que proponga la gratuidad de la universidad pública, que creé políticas de permanencia reales para los estudiantes que requieren un apoyo económico, que dignifique y emancipe a los docentes y administrativos, que libere al consejo universitario de cualquier práctica de cooptación, que imponga cuotas de ingreso para las poblaciones indígenas y para las personas de los estratos más bajos, que elimine los sindicatos “charros” que hoy controlan, en parte, a la UAEM, que permita organizaciones libres e independientes de estudiantes, que eleve la calidad docente al no permitir tal condición a personajes señalados probadamente por actos de corrupción ni a “amigos” de los directivos que no tienen otro mérito más que ese, ser amigos. Es necesaria una reforma que no permita el ingreso y permanencia de ninguna persona armada dentro de ninguna instalación universitaria, como hoy sucede en rectoría, una reforma que no permita que la vigilancia y la seguridad se conviertan en espionaje y control, una reforma que no permita candidatos únicos a ningún puesto de gobierno de la universidad. Una reforma popular de la Universidad Pública, una reforma  verdadera, una reforma crítica, emancipadora ¡Sí a esta Reforma de la UAEM! ¡No a una reforma de adaptabilidad, alienación, simulación y subyugación como la que propuso esta administración!

A 100 años de la Reforma Universitaria de Córdoba, los retos hoy son mayores. Los universitarios y la sociedad en general tienen la tarea de velar por la Universidad Pública, universidad que pertenece a todos.

 

¡Patria, Ciencia y Trabajo!

¿PUEDE HABER HOMBRES FEMINISTAS?

Por: Pavel Atilano

A manera de “prólogo”

Cuando un hombre escribe, habla o escucha sobre feminismo debe tener sumo cuidado puesto que no es una lucha que nos pertenezca ni un movimiento en el que seamos los protagonistas. Por ello debemos entender que nuestro papel, además de secundario, es más bien de reflexión interna, de deconstrucción de nosotros mismos y de nuestras creencias y acciones sociales. Debemos, asimismo, reconocernos como opresores históricos, percibirnos como inmersos en una realidad machista que nos ha beneficiado y nos beneficia aún hoy en día y de la cual nos aprovechamos. Debemos reconocernos también como adscritos a una cultura patriarcal, de nuevo machista. Es decir, nuestros deberes radican en una autoevaluación como hombres, no en una evaluación sobre el feminismo.

Solamente si como hombres nos reconocemos opresores, inmersos y adscritos a una realidad y cultura machistas, y comenzamos a cuestionar el porqué de todos nuestros beneficios y ventajas históricas, entonces estaremos contribuyendo a la lucha, al movimiento feminista, sin perder de vista que no somos, ni debemos  ser más, los protagonistas. Sin embargo vale la pena estar informados sobre lo que es y lo que no es el feminismo, esto para no caer en señalamientos marcados de ignorancia y permeados por un machismo cultural e intelectual.

El siguiente es un intento valiente de responder a  una pregunta polémica y por tanto debatible. No cabe a ninguno del sexo “hombre” determinar si puede o no haber hombres feministas, sin embargo considero importante que nos replanteemos cuestiones que nos lleven a un debate sobre nuestro papel en la lucha, que nos lleven a entendernos y a comenzar a develarnos y reconocernos como opresores para que sólo así podamos avanzar en la deconstrucción de nuestra esencia de machos ya que es una realidad que no podemos permanecer ajenos ante tantas injusticias históricas de las que somos causa. Cuando el autor escribe que “los hombres somos un elemento con valor simbólico y, hasta cierto punto, también podemos ser facilitadores para el logro de los objetivos” hace referencia precisamente a nuestro papel histórico de opresores y a que sin un reconocimiento como tales y sin una discusión desde nuestra trinchera secundaria y entre nosotros como hombres, el movimiento feminista se topará con un obstáculo que será nuestra incapacidad de asimilar la lucha y, por tanto, con un rechazo violento, consecuencia de nuestra cultura machista y opresora. Al mismo tiempo nuestro “papel de facilitadores” radica en lo anterior, es decir, en reconocernos como agentes sociales históricamente violentos, para que así mediante ese reconocimiento seamos cada uno un obstáculo menos para la lucha feminista que al fin de cuentas y como consecuencia colateral de la reivindicación de las mujeres busca nuestra reivindicación como hombres libres de una cultura patriarcal, machista y, como efecto, opresora; una sociedad sin privilegios por tanto libre.

Mauricio Barraza

 

(Breve opinión de un hombre al respecto)

Antes que nada, invitar a todo el mundo a que entiendan ―o, más importante todavía, que estén en disposición de entender― dos cosas muy simples. La primera es una noción básica de lo que SÍ es el feminismo; la segunda es una noción básica de lo que NO es el feminismo. Sólo quiero que sepan que en este breve espacio no se dará una cátedra completa al respecto, puesto que sería muy pretencioso intentar reducir en un par de cuartillas un tema tan amplio.[1] Atención a lo siguiente:

  1. El feminismo es un movimiento con connotaciones políticas, sociales, económicas y culturales que inició en el siglo XVIII. Desde esos años hasta la actualidad no se ha detenido (cuestión por la que hay que mostrar gratitud, al mismo tiempo que debemos dar un reconocimiento a tantos esfuerzos). Este fenómeno busca la igualdad de trato hacia las mujeres, la no discriminación,[2] su empoderamiento y la representación descriptiva y sustantiva[3] dentro de los espacios públicos e institucionales. Los medios por los cuales se intenta materializar cada meta son muy variados, pero ninguno de ellos pretende generar supremacía, violencia, humillación, oprobio, etc., en contra de ningún grupo o persona.
  2. El feminismo no es una moda, no es una tendencia, no es una “batalla de medios sociales”, ni mucho menos es una cuestión de menor importancia. Este fenómeno no busca generar desigualdad hacia ningún grupo humano, ni tampoco intenta robar empleos, secuestrar niños para sacrificarlos, robar aviones para estrellarlos contra los edificios, ni ninguna de esas cosas que a mucha gente desinformada le pasa por la cabeza cuando oye pronunciar esta palabra. Hago énfasis en esto de la desinformación, porque ello contribuye negativamente a perpetuar los estereotipos y los prejuicios que tanto dañan a toda persona que sin miramientos gusta de autodenominarse feminista.

No hay que hacer un doctorado en ciencias sociales ―tampoco en ciencia ocultas o en teología― para darse cuenta que dentro de las comunidades humanas las diferencias son una parte inherente de éstas, es decir, que no todas/todos pensamos igual, ni actuamos igual, ni hablamos igual y, es más, ni siquiera estornudamos igual (y eso que los estornudos son algo que todo mundo hace). Es tal vez por esta razón que al feminismo no todas/todos lo entienden y practican de la misma manera. Y he aquí el meollo del asunto:

Hay personas que tan perdidas están en el feminismo que:

  • no saben qué es;
  • no saben para qué sirve;
  • no saben cómo se hace

Y quien HACE sin SABER, seguramente se va a equivocar. Ahora piensen, ¿qué pasa si otra persona que TAMPOCO SABE se pone a prejuzgar y enjuiciar? Bueno, mi querida gente, esta es la situación de cada día. Hasta aquí la reflexión. Ahora vamos a responder la pregunta inicial: ¿Puede haber hombres feministas? Pues bueno, hasta hace un tiempo la respuesta unísona era SÍ, pero de algún momento para acá han habido discrepancias al respecto…

Hay quienes dicen que los hombres NO pueden ser feministas por el hecho de que a lo largo de la historia nosotros no hemos sufrido las mismas penurias que han pasado nuestras compañeras. Y esta es una verdad. Aunado a eso, podemos sugerir que hasta el día de hoy nosotros (los varones) muuuy afortunadamente seguimos teniendo ventajas inmerecidas. Pero bien, no sólo se trata del hecho de que NO hemos vivido las mismas experiencias, sino que estamos físicamente imposibilitados de tenerlas ¿por qué? Pues claro, porque no somos mujeres.

El ejemplo me asiste. Piensen en dos familias distintas, la X y la Y. Ambas están formadas por un padre, una madre y una hija… y sucede lo siguiente: la hija de la familia X sufre un accidente y fallece (la tristeza embarga a la Sra. y al Sr. X). Ante la situación, la Sra. y el Sr. Y les hacen una visita y les dicen “no podemos sentir lo que están pasando, pero sabemos que debe ser difícil, pues en nuestro caso estaríamos en llanto si le pasara algo a nuestra hija”. ¿La Sra. y el Sr. Y actuaron correctamente? SÍ, desde luego, puesto que NO están pasando por el sufrimiento que están pasando la Sra. y el Sr. X, pero ―como son educados― les ofrecen solidaridad y apoyo.

En nuestro ejemplo, la Sra. y el Sr. Y tendrían que perder a su hija para poder sentir lo mismo que la Sra. y el SR. X, pero como no es así, son física y emocionalmente incapaces de hacerlo. Regresando al punto, ¿los hombres podemos sentir lo mismo que las mujeres (hablando exclusivamente de la materia que aquí nos ocupa)? No, claro que no. Pero lo que sí podemos es ser empáticos con su situación, tratar de ser sensibles y estar dispuestos a ayudar.

De esta manera, mi opinión es: no, los hombres no podemos ser feministas, pero sí podemos ser sensibles ante los hechos, podemos ayudar a cambiar las cosas y tenemos que ser aliados de las mujeres. Si se nos excluye ―adrede y con dolo―, el feminismo replicaría los errores que trata de remediar. En este sentido los hombres somos un elemento con valor simbólico y, hasta cierto punto, también podemos ser facilitadores para el logro de los objetivos.

Lo anterior por el hecho de que hemos sido quienes provocaron los problemas de opresión hacia las mujeres. Pero si estamos dispuestos a dejar de actuar como lastre y a renunciar a determinadas actitudes, dejar de hacer ciertas cosas y modificar algunos de nuestros pensamientos consecuentes del machismo, entonces seremos parte de la solución. Me parece correcto que tratemos de revertir los males, pues la suma de voluntades (de ellas y de nosotros) es preferible que actuar aislada y descoordinadamente.

Cualquiera que piense que estoy en un error o que mi perspectiva está sesgada, puede ofrecer sus argumentos (preferentemente informados) al respecto, porque soy consciente de que los cambios ―en esto y en todo― son constantes. Hay que renovarse o morir.

Apartado especial

Olas del feminismo y obras representativas[4]

El siguiente listado comprende lo que típicamente hemos conocido como “olas y obras feministas”, ello visto desde la perspectiva estadounidense y europea (a quienes podemos reconocer como las iniciadoras de los movimientos feministas a nivel intercontinental). La intención no es degradar los aportes hechos desde, por ejemplo, América Latina, mismos que con toda seguridad ofrecen campos de visión variados y ricos que espero puedan revisar con el debido tiempo.

La primera ola feminista se dio durante la época que denominamos “movimiento de la ilustración; siglo de las luces; o siglo de la razón”. En este momento se luchaba por que el conocimiento ―y el acceso a él― fuese efectivamente universal, es decir, tanto para hombres y mujeres.

  • De l’egalité des deux sexes: discours phisique et moral, où l’on observe l’importance de se débarrasser des préjugés. (Trad.: Sobre la igualdad de los sexos, discurso físico y moral, en donde se observa la importancia de deshacerse de prejuicios). Escrito en 1673 por François Poullain de la Barre; esta sería la primera obra considerada como feminista y en favor de la igualdad entre mujeres y hombres.
  • A vindication of the rights of woman. (Trad.: Una vindicación de los derechos de la mujer). Escrito en 1792 por Mary Wollstonecraft; en esta obra, la escritora evidenciaba las conductas y costumbres que condicionaban la situación de las mujeres a recibir un trato injusto.
  • Déclaration des droits de la femme et de la citoyenne. (Trad.: Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana). Escrito en 1791 por Olympe de Gouges; en ésta proponía la emancipación de las mujeres y la igualdad de derechos políticos entre mujeres y hombres. “Estas ideas (…) empujarán posteriormente a otras mujeres a organizarse por primera vez y a luchar para obtener derechos políticos en sus países” (curso Políticas, 2018).

La segunda ola feminista ocurrió durante los siglos XIX y XX. De origen en Estados Unidos de América, sirvió como modelo para los movimientos feministas en Europa, principalmente en Inglaterra; en este periodo las mujeres lucharon por el reconocimiento de sus derechos políticos (votar y ser votada), así como “un mayor acceso a la educación y salarios igualitarios” (curso Políticas, 2018).

  • Declaration of sentiments (Trad.: Declaración de sentimientos [Convención de Séneca Falls]). Dicho acontecimiento tuvo lugar en Nueva York en 1848 y fue organizado por Lucrecia Mott y Elizabeth Cady Staton; “en esta convención, se expuso el contexto de desigualdad en la que vivían las mujeres norteamericanas y de ello resultó la firma y publicación de ‘La Declaración de Sentimientos de Séneca Falls’. Este documento simbolizará la primera acción colectiva de mujeres y hombres en favor de los derechos políticos de las mujeres” (curso Políticas, 2018).

Gracias a las acciones impulsadas por Elizabeth Cady Staton y Susan B. Anthony se creó en 1888 en Washington el International Council of Women[5] (trad.: Consejo Internacional para las Mujeres).

Tercera ola del feminismo: en esta época se buscó que las mujeres pudieran ocupar más espacio en los ámbitos público y político con el afán de lograr su representación efectiva y la protección de sus intereses. Las activistas utilizaron el eslogan “Lo personal es político”, cuyo objetivo era “criticar que ciertos asuntos de la relación entre mujeres y hombres eran considerados como propios de la esfera privada y no merecían un debate dentro del ámbito político o público” (curso Políticas, 2018).

[1] Al final del texto principal habrá un apartado especial con el que se busca dar información académica extra, la cual, confío, sea de mucha utilidad para toda persona interesada en el feminismo.
[2] El derecho a la no discriminación no prohíbe toda diferenciación. No conlleva un mandato de tratar a las personas con una igualdad a rajatabla. Prohíbe las diferenciaciones en el goce de derechos injustificadas desde una perspectiva constitucional (curso Políticas, 2018).
[3] De manera simple, la representación descriptiva significa que hay mujeres en los espacios públicos e institucionales, pero la representación sustantiva alude a que las mujeres lleven a cabo acciones que las beneficien en un sentido material y formal. Más al respecto en: http://www.libreriacide.com/librospdf/DTAP-294.pdf
[4] Se obtuvieron del curso Políticas del TEPJF-INMUJERES-CIDE, en: http://politicas.mx/
[5] Hay que resaltar los movimientos internacionales surgidos con el mismo enfoque, es decir: la Alianza Internacional para el Sufragio Femenino en 1904, la Internacional Socialista de Mujeres en 1907 y la Liga Internacional de las Mujeres para la Paz y la Libertad en 1915 (curso Políticas, 2018).

 

CANDIDATURAS ¿”INDEPENDIENTES”?

POR: MAURICIO BARRAZA

A menos de un mes de que termine el plazo para recabar las 866,593 firmas necesarias para poder contender por medio de una candidatura independiente a la presidencia de la república me he dado a la tarea de analizar algunas cifras disponibles en la página oficial  electrónica del Instituto Nacional Electoral (INE), disponibles en http://www.ine.mx/candidaturasindependientes/.

Antes de entrar de lleno al análisis cabe mencionar que el plazo de los aspirantes para recabar firmas es de 127 días a partir del 16 de octubre de 2017 y hasta el 19 de febrero del año en curso. Asimismo deberán cumplir, de acuerdo con el artículo 371-1 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LEGIPE), con la recolección de apoyos en 17 entidades federativas. En cada una de ellas habrán de recabar, mínimo, el 1% de la lista nominal de electores

Las candidaturas independientes surgen a partir de una reforma “político-electoral” en el año de 2014, aunque desde el 2012 el Congreso de la Unión aprobó las modificaciones necesarias a la Constitución Política de México para introducir la figura de candidatos independientes.  Desde entonces ha habido grandes expectativas al respecto de esta “nueva figura de participación” debido a la “crisis” de credibilidad en la que se encuentran los diferentes partidos políticos, derivada de su falta de transparencia, corrupción, nepotismo, malos resultados, entre otros factores.

Así han surgido figuras de “independientes” que han conseguido ocupar posiciones en la política nacional, siendo los casos más famosos los del exdiputado Pedro Kumamoto, en Jalisco, y del exgobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, mejor conocido como “El Bronco”.

La figura “independiente” se fortaleció de tal manera que para las elecciones presidenciales de este año se registraron un total de 47 aspirantes. Siendo los más conocidos el ya mencionado “Bronco”; Margarita Zavala, exdiputada, expanista y exprimera dama; Armando Rios Piter, excongresista perredista; Pedro Ferríz de Con, periodista “a favor del libre mercado”, como él mismo se define, y María de Jesús Patricio, vocera del Concejo Indígena de Gobierno del que forma parte, entre otros miembros y organizaciones, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”

bronco

De pasado priísta, hasta hace tres años, “El bronco” abandonó las filas del PRI después de 33 años de militancia cuando el Comité Directivo Estatal del estado de Nuevo León le negó la candidatura a la gubernatura de dicho estado. Así, mediante una carta dirigida al presidente estatal del PRI, presenta su renuncia: “he decidido unirme a millones de mexicanos que han llegado al límite de la paciencia, y que hoy, encabronados – muy molestos -, exigen cambiar los viejos modos políticos de los partidos y del propio sistema”. Cuando, después del éxito de su campaña y habiendo ganado la gubernatura de Nuevo León en 2015, diversos medios de comunicación le preguntaron si buscaría en un futuro una candidatura independiente rumbo a la presidencia de la República, Rodríguez Calderón lo negó tajantemente. Hoy encabeza el número de firmas de los aspirantes a presidente.

Margarita Zavala

Zavala

La exdiputada panista y exprimera dama, por ser esposa del expresidente de México, Felipe Calderón (quien como presidente declarara la llamada “guerra al narcotráfico” que al día de hoy después de 12 años continúa sumergiendo al país en una cotidianidad de la violencia, y con cifras cada vez mayores), renunció al Partido Acción Nacional (PAN) algunos días antes de que se cerrara el plazo para el registro de los aspirantes a candidatos independientes (octubre 2017). Ella misma reconoce que de haber sido nombrada candidata a la presidencia por el PAN no hubiera renunciado al mismo, por lo que se infiere que la búsqueda de su “candidatura independiente” responde más a intereses personales que a intereses sociales. Proveniente de una familia tradicional, conservadora y de culto católico se declara a sí misma como defensora de la “vida” y de la “familia”, lo que sin eufemismos políticos significa en contra del aborto y en contra de los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Armando Ríos Piter

piter

Tras diez años de militancia en el PRD, Ríos Piter renunció al Partido de la Revolución Democrática en febrero de 2017. Sus razones: buscar formar parte de un colectivo “antisistémico” que ofrezca “soluciones” y “algo distinto a la lógica partidaria” que según él, no está dando las posibilidades ni los resultados esperados por la ciudadanía. Cabe mencionar que Ríos Piter cuenta con estudios en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM)  y con una maestría en la Universidad de Harvard. Trabajó en la administración pública federal en los gobiernos de Ernesto Zedillo (PRI) y Vicente Fox (PAN). Asimismo, votó a favor de las llamadas y controversiales “reformas estructurales”, tales como la reforma fiscal y la energética, impulsadas por el gobierno actual de Enrique Peña Nieto. Como “El Bronco” y Margarita Zavala, su renuncia al PRD se presentó después de que la candidatura a la gubernatura del estado de Guerrero, en 2015, le fuera negada, así como la presidencia del PRD. La llamada a un “movimiento antisitémico” y antipartidista de parte de un militante que no vio satisfechas sus aspiraciones políticas es contradictoria.

Pedro Ferriz de Con

ferriz

Con vínculos cercanos a las élites priístas en los años 90 y a las panistas a partir del 2000, Ferriz de Con se ha declarado a favor del libre mercado en diversas ocasiones. Periodista como su reconocido padre Pedro Ferriz Santa Cruz, de Con se vio envuelto en escándalos personales que derivaron en su salida de un noticiero de radio vespertino. Ante un comentario de un estudiante de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Ferriz se mostró intolerante al llamarlo “pendejo” enfrente de todo el auditorio, comportamiento que había tenido en ocasiones anteriores con un colega periodista a quien se refirió de la misma manera. Desde 2015 mostró su interés por contender a una candidatura independiente para la presidencia de la República.

María de Jesús Patricio

marichuy

Nombrada en mayo de 2017 vocera del Concejo Indígena de Gobierno, organización política y social que agrupa a diversos pueblos indígenas de México. Marichuy ha destacado que no busca sentarse en la silla presidencial sino colocar el tema indígena en discusión ante la opinión pública, además de hacer un llamado a organizarse “desde abajo” para hacer frente a los embates de un sistema capitalista que tiene secuestrada a la política nacional y que representa la explotación de la mayoría de la población en beneficio de una minoría “rica” así como el despojo y explotación de tierras de campesinos e indígenas. La figura de Marichuy representa a dos grupos históricamente oprimidos: los indígenas y las mujeres.

Después de un brevísimo análisis de algunos aspirantes independientes, paso a colocar algunos datos basados en el “Reporte diario por aspirante” para una candidatura independiente por la presidencia de la República, disponible en el sitio oficial del Instituto Nacional Electoral (INE) del día 23 de enero de 2018, así como en el “Reporte semanal de dispersión del 22 de enero de 2018”.

JAIME RODRÍGUEZ CALDERÓN “EL BRONCO”

Apoyos ciudadanos recibidos: 1, 700,139

Apoyos ciudadanos encontrados: 949,689

Porcentaje de firmas válidas: 56%

Apoyos que están “en proceso de verificación o bien se identificaron como duplicados, bajas del padrón electoral o de la lista nominal, con alguna inconsistencia o no encontrados”: 750,450

Auxiliares activos: 13,388.

Promedio de apoyos recabados por auxiliares activos: 127

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos recibidos:

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos encontrados:

Cumplimiento de dispersión: 12 estados

 

 

MARGARITA ZAVALA    

Apoyos ciudadanos recibidos: 1, 200,094

Apoyos ciudadanos encontrados: 789,201

Porcentaje de firmas válidas: 66%

Apoyos que están “en proceso de verificación o bien se identificaron como duplicados, bajas del padrón electoral o de la lista nominal, con alguna inconsistencia o no encontrados”: 410,893

Auxiliares activos: 12,016

Promedio de apoyos recabados por auxiliares activos: 100

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos recibidos:

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos encontrados:

Cumplimiento de dispersión: 8 estados

 

 

ARMANDO RÍOS PITER

Apoyos ciudadanos recibidos: 1, 173,021

Apoyos ciudadanos encontrados: 733,589

Porcentaje de firmas válidas: 63%

Apoyos que están “en proceso de verificación o bien se identificaron como duplicados, bajas del padrón electoral o de la lista nominal, con alguna inconsistencia o no encontrados”: 439,432

Auxiliares activos: 2,116

Promedio de apoyos recabados por auxiliares activos: 554

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos recibidos:

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos encontrados:

Cumplimiento de dispersión: 15 estados

 

 

EDGAR PORTILLO

Apoyos ciudadanos recibidos: 598,704

Apoyos ciudadanos encontrados: 24,411

Porcentaje de firmas válidas: 4%

Apoyos que están “en proceso de verificación o bien se identificaron como duplicados, bajas del padrón electoral o de la lista nominal, con alguna inconsistencia o no encontrados”: 574,293

Auxiliares activos: 119

Promedio de apoyos recabados por auxiliares activos: 5,031

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos recibidos:

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos encontrados:

Cumplimiento de dispersión: 0 estados

 

 

MARÍA DE JESÚS PATRICIO MARTÍNEZ

Apoyos ciudadanos recibidos: 177,833

Apoyos ciudadanos encontrados: 166,695

Porcentaje de firmas válidas: 94%

Apoyos que están “en proceso de verificación o bien se identificaron como duplicados, bajas del padrón electoral o de la lista nominal, con alguna inconsistencia o no encontrados”: 11,138

Auxiliares activos: 4,564

Promedio de apoyos recabados por auxiliares activos: 39

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos recibidos:

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos encontrados:

Cumplimiento de dispersión: 0 estados

 

 

PEDRO FERRÍZ DE CON

Apoyos ciudadanos recibidos: 164,576

Apoyos ciudadanos encontrados: 67,764

Porcentaje de firmas válidas: 41%

Apoyos que están “en proceso de verificación o bien se identificaron como duplicados, bajas del padrón electoral o de la lista nominal, con alguna inconsistencia o no encontrados”: 96,812

Auxiliares activos: 3,165

Promedio de apoyos recabados por auxiliares activos: 52

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos recibidos:

Posición de acuerdo a la cantidad de apoyos encontrados: 5ª

Cumplimiento de dispersión: 0 estados

 

De los datos anteriores se destacan los siguientes:

*De los 5, 014,367 apoyos reportados por los aspirantes (100%)  únicamente han sido encontrados, preliminarmente, en la lista nominal del INE 2, 731,349 (54%). Lo que a su vez significa que 2, 283,018 (46%) están “en proceso de verificación o bien se identificaron como duplicados, bajas del padrón electoral o de la lista nominal, con alguna inconsistencia o no encontrados”.

*María de Jesús Patricio “Marichuy”, es la aspirante que cuenta con el mayor porcentaje de auxiliares activos (42%). Sin embargo también cuenta con el menor promedio de apoyos por auxiliares activos (39 apoyos por auxiliar activo).

*En el otro extremo, Edgar Portillo, cuenta con el mayor promedio de apoyo por auxiliares activos (5,031). Cabe destacar que el promedio de auxiliares activos de los 6 aspirantes independientes con el número más alto de firmas reportadas, sin tomar en cuenta el mayor promedio (Edgar Portillo- 5, 031) y el menor promedio (Marichuy- 39), es de 208 apoyos por auxiliar activo. Con esto el número de apoyos recabados por los auxiliares de Portillo es de sorprender y reconocer si se considera el total de firmas reportadas.

*De las 177,833 firmas reportadas por Marichuy han sido encontradas un total de 166,695, lo que en porcentaje representa el 94%, siendo así la aspirante con el mayor porcentaje de firmas válidas.

*De nuevo, en el otro extremo, de las 598,704 firmas reportadas por Edgar Portillo solamente han sido encontradas 24,411, lo que en porcentaje representa un módico 4%del total de las reportadas. Así, de los 44 aspirantes a una candidatura independiente para la presidencia de la República, Portillo se inscribe como al que menos porcentaje de firmas le han validado. Situación que casi comparte con el aspirante Porfirio Moreno Jiménez, al cual de las 45,050 firmas presentadas, solamente le han validado 3,326, lo que representa un 7% de su total reportado.

*Con lo anterior, es decir, si consideramos únicamente las firmas encontradas en la lista nominal del INE y no las reportadas por los aspirantes, el promedio de apoyo por auxiliares activos de Portillo Figueroa cae de 5,031 apoyos por auxiliar a 205, tres apoyos por debajo del promedio. Asimismo, considerando los apoyos encontrados en la lista nominal, de la cuarta posición en la que se encuentra entre los aspirantes, Portillo cae a la octava, por detrás de “El bronco”, Margarita Zavala, Rios Piter, Marichuy, Pedro Ferriz, Carlos Antonio Mimeza y Eduardo Santillán Carpintero.

*Si se considera el apoyo ciudadano reportado por los aspirantes, tres de ellos han superado el grado de avance del 100%, siendo estos Rodríguez Calderón, Margarita Zavala y Ríos Piter. Ahora bien, si consideramos los apoyos encontrados preliminarmente en la lista nominal, únicamente “El Bronco” habrá superado el 100% de avance. Así Margarita Zavala obtiene un 91% de avance, seguida por Ríos Piter con un 85%, Marichuy con un 19%, Pedro Ferriz de con 8%, Carlos Mimeza con 4%, Eduardo Santillán con 4% y Edgar Portillo con 3%.

*Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, es el aspirante con la mayor cantidad de apoyos que “están en proceso de verificación, se identificaron como duplicados, bajas del padrón electoral o de la lista nominal, con alguna inconsistencia o como no encontrados en la base de datos del Registro Federal de Electores” con 750,450 (44% de su total); seguido por Edgar Ulises Portillo Figueroa con 574,293 (96% de su total); y por Armando Ríos Piter con 439, 432 (27% de su total).

*Sólo tres aspirantes han cubierto el 1% necesario de la lista nominal de electores en alguna entidad federativa. Siendo estos: Armando Rios Piter, quien ha cumplido con el 1% en 15 estados, seguido por “El Bronco”, quien ha cumplido con 12 estados, y por último Margarita Zavala quien ha cumplido con 8 estados.

*María de Jesús Patricio ha cumplido con más del 50% del 1% necesario en tres estados, siendo Chiapas, Ciudad de México y Zacatecas.

*La cifra más alta del reporte de dispersión de Pedro Ferriz de Con, es de 25% del 1% en el estado de Jalisco.

*Por su parte Edgar Portillo ha cumplido con el 10% del 1% necesarios en la Ciudad de México, siendo esta su cifra más alta de dispersión.

La figura de los llamados “candidatos independientes” se hace posible, entre otras cosas, gracias al descrédito que sufren la mayoría de las instituciones políticas, sobre todo los partidos políticos, quienes, de acuerdo al sentir de muchos mexicanos, han abandonado a sus electores.

La reforma político-electoral de 2012 (posteriormente analizada y discutida por el Congreso en 2014) permite a cualquier ciudadano buscar la posibilidad de elegirse para un puesto público sin la necesidad de estar afiliado a algún partido político. Sin embargo, los múltiples requisitos, burocráticos y excluyentes, limitan de alguna manera a aquellos ciudadanos “de a pie” que deseen aspirar a alguna de estas candidaturas. De tal manera, sólo ciertos sectores de ciudadanos con las posibilidades económicas (por lo tanto sociales) adecuadas pueden “aspirar” a recolectar el número de firmas o apoyos requeridos para contender por un puesto, quedando excluidos quienes no cuentan con los recursos necesarios para costear el registro de una Asociación Civil, por ejemplo, o un teléfono celular de cierta “gama” para la recolección de firmas (al respecto la vocera del CIG, María de Jesús Patricio, abrió una discusión, derivando a la permisión de que “en casos especiales” se permitiera la recolección de firmas en hojas de papel).

Así quienes mayoritariamente aprovechan esta reforma, y con ello la figura de “candidaturas independientes”, son los ciudadanos con ciertos recursos económicos y aquellas personalidades de la “vida política” que, impedidos de buscar un puesto público en sus respectivos partidos, renuncian a su militancia, buscando otros medios para realizar sus aspiraciones políticas y llevándose consigo cierto número de otros militantes de su mismo partido (“estructura política”). Lo anterior cuestiona la razón de ser de las candidaturas independientes, las cuales quedan a la merced de exmilitantes, frustrados y/o indignados, porque su partido no les ofreció una oportunidad para la disputa del poder. Tal es el caso de Jaime Rodríguez Calderón “El bronco” (PRI), Margarita Zavala (PAN) y Armando Ríos Piter (PRD). Aun así, debemos reconocer que están en su derecho, sin embargo lo que no debemos es caer en la ingenuidad.

Dentro de toda la parafernalia de “los candidatos independientes”, no debemos perder de vista la denuncia que hace Pedro Ferriz de Con, quien declara que el pasado mes de diciembre, en el estado de Jalisco, le ofrecieron paquetes de millones de credenciales de elector, con las cuales le sería posible recaudar millones de firmas, necesarias para conseguir el registro ante el INE. Según Ferriz de Con, cada credencial se la ofrecían en 8 pesos, y posteriormente en 3 pesos (a modo de regate). El periodista señaló que “El bronco”, Margarita Zavala, Ríos Piter, y Edgar Portillo, han aceptado estos “paquetes” de credenciales. Curiosamente todos los señalados suman 2, 175,068 (de acuerdo a los datos del INE correspondientes al día de hoy) de apoyos que “están en proceso de verificación, se identificaron como duplicados, bajas del padrón electoral o de la lista nominal, con alguna inconsistencia o como no encontrados en la base de datos del Registro Federal de Electores”. Obviamente, todos han desmentido las acusaciones de Pedro Ferriz.

Si Ferriz de Con no miente, habrá que cuestionar, por un lado, la  viabilidad de las candidaturas independientes, y por otro, el desempeño del INE, no solo por una falta de control ante los aspirantes independientes, sino también, por la falta de seguridad para con nuestros documentos oficiales, ya que el Instituto Nacional Electoral debe tener bajo su fuerte resguardo bases de datos con nuestras credenciales para votar.

Habrá que permanecer atentos al desarrollo de la coyuntura política al respecto de las llamadas “candidaturas independientes”, cuestionar a todo momento a quienes aspiren a ser nuestros representantes, sean “independientes”, disque “independientes” o nada “independientes”, o mejor dicho, luchar por que los candidatos y políticos independientes no existan, puesto que siempre deben depender de lo que les mande el pueblo.

*En este artículo sólo se analizan los datos de los primeros 6 lugares de acuerdo al número de apoyos recibidos reportados por los aspirantes.

 

IMÁGENES Y FUENTES CONSULTADAS
http://www.ine.mx/candidaturasindependientes/
https://www.eleconomista.com.mx/politica/Que-son-las-candidaturas-independientes-20171013-0030.html
http://www.animalpolitico.com/2017/02/prd-rios-piter-renuncia/
https://es.wikipedia.org/wiki/Armando_R%C3%ADos_Piter
http://www.proceso.com.mx/474384/rios-piter-renuncia-al-prd-encabezar-movimiento-jaguar
https://es.wikipedia.org/wiki/Jaime_Rodr%C3%ADguez_Calder%C3%B3n
http://www.animalpolitico.com/2017/10/margarita-zavala-renuncia-pan-anaya/
https://homozapping.com.mx/2017/10/margarita-zavala-y-el-cisma-del-pan-video-opinion/
https://www.elmanana.com/jaime-rodriguez-disculpa-santa-existe-gacho-jaime-rodriguez-calderon-vigesima-segunda-bronco/3549271
http://chihuahuanoticias.com/?p=152910
http://questiondigital.com/maria-de-jesus-patricio-la-vocera-del-cig-y-candidata-presidencia-indigena-en-mexico/
http://www.proceso.com.mx/519532/ferriz-de-con-zavala-rios-piter-y-el-bronco-incluyen-credenciales-de-elector-falsas
https://www.cronicaveracruz.com/registran-14-candidaturas-independientes-diputacion-federal-veracruz/

… A LA DISTANCIA

Miro a la distancia a mis compañeros, a mis amigos, a mis padres y mis hermanos, todos ellos mi familia. Miro con atención, aunque a la distancia, a todos aquellos iguales que como yo comparten sueños y esperanzas, pero también muertes, desapariciones, desesperaciones, desmotivaciones.

*(El conjunto de abejas es nombrado “enjambre”, el conjunto de perros es nombrado “jauría”, el conjunto de pájaros, “parvada”. Con un poco de asombro percibo que no existe un término para nombrar un conjunto de ratas, así que “inventaré” uno para tal propósito: “políticos”).

Miro a la distancia a mi país siendo zangoloteado por “políticos”, haciendo de las leyes una telaraña cuidadosamente tejida a su favor. Nada nuevo. Miro con atención, aunque a la distancia, a los “políticos” mexicanos disputarse el poder, y con él el futuro de impávidos humanos que permanecen inertes, expectantes, a la espera de un milagro.

Reflexiono un poco y creo percibir que nos han robado nuestro “poder de acción”. Nos creemos incapaces, nos creemos mancos, cojos, vegetales. Y es que nos han acostumbrado a “esperar”. Y es que desde la Revolución Mexicana, de entrada, esperamos más de 70 años a que hubiera “alternancia” en el poder, ese término que confundimos con el de “democracia”. Porque la verdad la mentada “democracia” nunca ha llegado. Eso si la buscamos pura, porque habrá quien nos venga con cuentos de que durante esos 70 tortuosos años de priísmo había elecciones, y habrá quien con casi el mismo cinismo nos diga que “en el Siglo XXI, México alcanzó la democracia” con los gobiernos panistas del ridículo de Fox y el psicópata de Calderón. La verdad, en este país, desde que tenemos la osadía de decirnos “independientes”, nunca ha habido “democracia”. Y quién diga lo contrario estará apropiándose del concepto “colonial”, “occidental”, “neoliberal”, “capitalista”, “imperialista”, o como gusten, de “democracia”, por lo que una de las primeras tareas que tenemos que plantearnos es la deconstrucción de todos aquellos conceptos que el día de hoy sirven para legitimar un estado de las cosas tan podridas como los “políticos”, las instituciones bancarias, los medios de comunicación, la iglesia católica, los “aparatos ideológicos del Estado” (diría Althusser) y el Estado mismo. “Ciudadanía” es otro de los conceptos tristemente prostituidos por el sistema político, económico, de creencias y veneraciones en el que estamos insertos (dígase: neoliberalismo).

Estamos atados de manos.

Pero todo tiene por lo menos un porqué, y uno de ellos es que detrás de esos nudos invisibles que nos inmovilizan de cuerpo entero hay una terrible “depresión” en cada uno de nosotros. Y entre “la terrible depresión” y los “nudos invisibles” hay un espejismo de “me gusta”, “me encorazona”, “me entristece”, “me emputa”, hay otro espejismo de likes y retweets, hay otro más de “visualizaciones”, hay cientos de “alertas”. Esos espejismos tecnológicos, propios de la “posmodernidad”, propios del “neo-neoliberalimsmo” se vuelven más complejos cuando de pronto vemos en alguna plataforma digital un documental de Noam Chomsky que denuncia puntualmente los trucos del imperialismo, u otros documentales que nos advierten sobre los peligros de los transgénicos, de la deforestación, del cambio climático, en fin, que nos advierten del fin del mundo. Y esos espejismos se vuelven aún más complejos cuando de pronto y paradójicamente encontramos alguna crítica a nuestra realidad (que más bien es una crítica a NOSOTROS mismos) en internet.

Todo lo anterior son desahogos, son aspiraciones, son “necesidades”, así entre comillas, necesidades que no nos permiten profundizar, ir más allá, actuar. Porque “necesitamos” amigos, porque estamos “solos”. Porque “necesitamos” que nos digan “qué guapo, qué guapa, qué sexy, qué inteligente, qué buen gusto, qué buena vida”. “¿Será que es posible imaginar el desierto humano que fue necesario crear para tornar la existencia en las redes sociales deseable?”. Realmente necesitamos atención. Pero como seres humanos, no como seres virtuales.

Estamos atados de manos.
Y esa manía de indignarnos en redes sociales contribuye para esa inmovilidad, porque hay de dos: o nos “indignamos digitalmente” o nos “indignamos en la vida real”. Pero no basta con indignarse…

¡Por supuesto que internet contribuye a la organización! Pero no basta con organizarse…

La indignación contribuye. Internet contribuye. La organización contribuye. Pero antes debemos desatarnos las manos. Recuperar la noción de nuestro “poder de acción”, apropiarnos de los conceptos prostituidos de “democracia”, de “ciudadanía”, de “desarrollo”, de “progreso”, …, de darle una función verdaderamente revolucionaria a la tecnología.

Apropiarnos también de nosotros mismos, de nuestras conciencias, de nuestros cuerpos…

Miro a la distancia a mi país, a mis amigos, a mis compañeros, todos ellos, mi familia. Me miro a mí mismo en un espejo. Me pregunto “¿Hasta cuándo?”. Miro a mi alrededor y me doy cuenta que aquí todo está igual que allá. Todos los de “abajo” somos uno, y somos un chingo. ¿Hasta cuándo nos daremos cuenta que somos más poderosos, por esencia y no por avaricia, que los que nos gobiernan en todos los sentidos? ¿Cuánto más aguantaremos? ¿Cuánto más aguantarán?

Gritamos “Nos faltan 43” pero nos siguen desapareciendo. Gritamos “Ni una menos” pero las siguen matando. Gritamos “Fuera Peña”, “Fora Temer” pero nos siguen gobernando. Gritamos “¿¡Dónde está Santiago Maldonado!?” y no nos dan ni una puta respuesta. Gritamos “NO a la Ley de Seguridad Interior” y parece que no existimos para ellos. Gritamos “No a la Ley de Jubilaciones” y nos reprimen.

¿Cuánto más aguantaremos? ¿Cuánto más aguantarán?

¿QUÉ QUEREMOS LOS VERDADEROS UNIVERSITARIOS?

Por: Mauricio Barraza

En medio de tanta polémica, tantas mentiras y verdades a medias, tantas declaraciones desatinadas, señalamientos infundados, tanto miedo, en medio de una realidad tan atroz que nos aqueja a casi todos por igual, surge una pregunta que busca ser un tanto esclarecedora:

¿Qué queremos los verdaderos universitarios?

Queremos una universidad que no sea sumisa a los intereses de una élite política.

Queremos una universidad que sea crítica, desde el conocimiento, pero crítica.

Queremos que la autonomía no se enaltezca sólo bajo ciertas circunstancias.

Queremos una autonomía ética.

Queremos una universidad pública, democrática, con verdadero compromiso social.

Queremos una universidad que incite al debate y que no lo reprima.

Queremos una universidad que respete la libertad de expresión con todas las letras, no sólo la que conviene.

Queremos una universidad que no esté sometida a la clase política elitista, corrupta y cínica.

Queremos una universidad verdaderamente al servicio de la sociedad.

Queremos una universidad abierta, sin muros, sin torniquetes, sin elitismo.

Queremos una universidad verdaderamente pública, una universidad para todos.

Queremos directivos cercanos a su comunidad, no a partidos políticos ni a intereses ajenos al quehacer universitario.

Queremos cultura, arte, investigación, academia, ciencia; nobles, irreverentes y disruptivos.

Queremos libertad, de cátedra, de asociación, para discutir, para debatir, en aulas, en pasillos, en explanadas, en cualquier espacio universitario. Queremos libertad en todo el sentido de la palabra.

Queremos ser agentes de cambio, mejorar, no caer en vicios, no caer en adoctrinamientos de cualquier tipo.

Queremos impulsar un desarrollo social humano y ciudadano, ético.

Queremos una universidad que sea sincera, noble, valiente.

Queremos que los directivos representen fielmente a esta universidad, la sincera, la noble, la valiente…

Queremos liberar a nuestra patria de intereses mezquinos, liberar a nuestra ciencia del “mercado” y ponerla al servicio del humano, queremos dignificar nuestro trabajo.

… Entre otras muchas cosas que en el caminar se nos irán develando, pero siempre regidos por la búsqueda del bien común y de la reivindicación de la universidad pública y su esencia.